miércoles, 27 de agosto de 2014

D&D 5 Brujo: Cthulhu + Stormbringer

Ya lo habíamos visto cuando examinamos la categoría de jugador Brujo, pero la intención de tocar todos los palos presente en esta nueva edición del D&D es mas que evidente. La figura del Brujo y la extaña procedencia de sus poderes a través de un pacto de servicio con una entidad superior nos conduce, irremisiblemente, a la necesidad de descripción de los mismos. Y no hay material mas útil que el proveen las novelas de H. P. Lovecraft, maestro, caballero, erudito. Esta nueva visión de la figura del brujo junto con sus capacidades mágicas me resulta encantadoramente atrayente, desde mi experiencia con el antiguo Stormbringer. La posibilidad de ver a los jugadores atados a Duques poderosos del infierno que juegan con sus destinos como si fueran peones en un tablero cósmico que representa el juego definitivo. Debo reconocer que es algo muy interesante.


LOS GRANDES ANTIGUOS
Tu patrón es una misteriosa entidad cuya naturaleza es totalmente extraña a tu realidad. Puede proceder del Reino Lejano, el espacio que está mas allá de la realidad, o podría ser uno de los antiguos dioses conocidos solo en las leyendas. Su motivación es desconocida para los mortales, y su saber tan incomprensible como antiguo que incluso las mas grandes bibliotecas palidecen en comparación con los bastos secretos que esconde. El Gran Antiguo puede ser inconsciente de tu existencia o completamente indiferente a la misma, pero los secretos que hayas aprendido te permite sacar tu magia de él.
Entidades de este tipo incluyen a Ghaunadar, llamado El que Acecha; Tharizdun, El Dios Encadenado; Dendar, La Serpiente Nocturna; Zargon, El Que Retorna; El Gran Cthulhu; y otros seres inconcebibles.