jueves, 9 de julio de 2015

La leyenda de la espada en la roca

Hace poco escuchaba a un colega decir que: "Arturo sacó a Excalibur de la roca". Y me salió el "Wikipedio" que llevo dentro. Arturo sacó la espada de Uther de Pendragón de la roca para demostrar sus derechos hereditarios gracias a la magia de Merlín, pero esta no era mas que una espada normal. Posteriormente en un enfrentamiento durante su primer encuentro con Lancelot esta espada se quiebra, y Merlín opta por conducirle hasta la Dama del Lago (un ser feérico) para que le provea de una espada élfica digna de un rey. Así es como consigue a Excalibur, la cual deberá ser devuelta en su muerte, como todos sabemos que acaba ocurriendo. No hay que confundir estas dos espadas. Pero la leyenda de la espada en la roca va mas allá, y tiene su origen en una historia real.

Espada de San Gálgano en la Toscana (Italia)
Cuenta la leyenda que Galgano Guidotti, nacido en 1148, se dedicó a la vida licenciosa y libertina durante su juventud. Hasta que un día recibió la visita del arcángel San Miguel reprendiéndole su molicie. Dió un giro radical a su vida comenzando a predicar la buena nueva por Siena y otros pueblos italianos. Acabó cansándose incluso de esto y decide convertirse en un eremita retirándose al monte Siepi, con las consecuentes renuencias de todas sus anteriores amantes, que el mozo era de muy buen ver. Azotado por sus sentimientos cabalga su caballo al galope hasta que este se encabrita y lo tira al suelo, donde vuelve a tener otra epifanía, en que otra vez el arcángel San Miguel le insta a construir una abadía en el monte Siepi.

Ante el escaso apoyo que encuentra y las burlas de sus coetáneos, y necesitado de calmar sus ánimos realiza el único milagro que se le conoce. Buscando un altar ante el que postrarse y orar, saca su espada y la clava en una roca donde queda encajada hasta hoy en día, corría el año 1180. Tal muestra logra conseguir el apoyo que no había recibido con anterioridad y los habitantes circundantes acaban construyendo una capilla donde la espada está hendida. Con el tiempo la figura de San Gálgano sería canonizada y reverenciada por los cistercienses y los agustinos que transformarían aquella pequeña capilla en la Abadía de San Gálgano.

Hoy en día se puede visitar la espada hendida, aunque se encuentra protegida por una vitrina para protegerla de todos aquellos turistas que se crean con el derecho (o la diversión) de tratar de desencajarla.

A lo largo de los años este tipo de leyendas ha sido utilizado de maneras diversas, aunque siempre con una intención de distinguir al que logra la proeza como digno de un puesto o posición superior al de sus compañeros. Este es el caso de Atila el Huno:
"Cuando un pastor vio una determinada vaca de su rebaño que cojeaba y no podía encontrar motivo para esa herida, ansiosamente siguió el rastro de sangre y al final llegó hasta una espada que había pisado inconsientemente mientras mordisqueaba la hierba. La clavó en el suelo y se la regaló a Atila. Él se alegró de este regalo y, siendo ambicioso, pensó que había sido nombrado gobernador de todo el mundo y que a través de la espada de Marte tenía asegurada la supremacía en todas las guerras."
Incluso la leyenda de la espada en la roca es utilizada en el conocido anime Dragon Ball Z cuando Gohan, en el reino de los dioses, con el fin de aumentar su fuerza, logra liberar la espada Z del lugar en el que se encontraba encallada.


Al fin y al cabo una buena historia que emplear en una partida. La búsqueda de un arma legendaria que exige una prueba de pureza y valía al héroe que trate de obtenerla, haciéndose digno de empuñarla y del poder que conlleva.